La alarmante lesión de Loïc Badé en la derrota ante el Hoffenheim: Andrich, preocupado
Robert Andrich, testigo cercano de la lesión de Loïc Badé en el 3-0 del Hoffenheim al Bayer Leverkusen, admitió que tuvo que "tragar saliva" al ver la jugada.
Robert Andrich, testigo cercano de la lesión que sufrió Loïc Badé en la derrota por 3-0 del Bayer Leverkusen ante el Hoffenheim, admitió que en el momento de la jugada tuvo que "tragar saliva".
En el SNP Arena, donde terminó la racha de cinco partidos sin perder del Leverkusen en la Bundesliga, Andrej Kramaric encendió la mecha que llevó al conjunto local a la victoria.
Kramaric puso el 1-0 de penalti en el minuto 79, y antes del segundo gol del Hoffenheim se produjo un durísimo choque de cabezas entre Badé y Max Moerstedt. El árbitro Daniel Siebert no detuvo el juego y Alexander Prass aprovechó la acción para batir a Mark Flekken con un remate a la escuadra y ampliar la ventaja a dos goles.
Badé, retirado del terreno de juego en camilla, recibió atención médica de inmediato. Pese a la expulsión de Prass por quitarse la camiseta al celebrar el gol, el Hoffenheim volvió a marcar en el tiempo añadido por medio de Moerstedt y agravó la pesadilla del Leverkusen.
Con este resultado, el Leverkusen sufrió su segunda derrota de la temporada en la Bundesliga y solo ha conseguido una victoria en sus últimos cinco partidos como visitante en el campeonato (1 empate, 3 derrotas).
Tras el encuentro, toda la atención se centró en el estado de salud de Badé. Andrich, que estaba muy cerca de la acción, describió la magnitud del choque como estremecedora. Preguntado sobre si Badé reaccionaba sobre el césped, respondió: "No, en realidad no. Ante todo, deseamos que Loïc se recupere cuanto antes. Fue un golpe realmente muy fuerte; uno tiene que tragar saliva ante lo que ve".
El Leverkusen, que se mantiene en la cuarta posición, quedó a 4 puntos del Bayern de Múnich y del Borussia Dortmund, que ocupan la cima de la tabla.
Por su parte, el Hoffenheim logró con este triunfo su victoria más amplia en la Bundesliga desde el 3-0 ante el Friburgo a mediados de febrero de este año. El equipo dirigido por Christian Ilzer solo había conseguido una diferencia mayor en la liga en el 5-1 al Borussia Mönchengladbach en enero.
Además, Kramaric, que también vio puerta, anotó el gol número 1.000 del Hoffenheim en la Bundesliga y superó la barrera de las 200 participaciones directas en goles en la liga. Desde la temporada 2004-05, solo Robert Lewandowski (367), Thomas Müller (323) y Marco Reus (251) superan sus 201 participaciones directas en goles (141 goles y 60 asistencias) en el campeonato. Mario Gomez comparte escalón con Kramaric, también con 201.